Suplementación deportiva: cómo usar los suplementos para rendir más y progresar mejor

Contenido elaborado por Arnau Roura

Guía central de suplementación: conceptos esenciales, criterios prácticos y aplicación real. Usa la tabla de contenidos para navegar por secciones.

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Introducción — Por qué los suplementos siguen estando ahí (y no por casualidad)

Si entrenas con regularidad, tarde o temprano acabas escuchando hablar de suplementos.
Proteína, creatina, pre-entrenos, aminoácidos, multivitamínicos… forman parte del paisaje habitual del fitness moderno.

Y no es por casualidad.

Los suplementos existen porque responden a una demanda real: personas que entrenan, se cuidan y buscan exprimir un poco más su esfuerzo diario. No prometen hacer el trabajo por ti, pero sí facilitarlo, ordenarlo o hacerlo más cómodo en determinados contextos.

En un mundo donde el tiempo escasea y la constancia lo es todo, cualquier herramienta que ayude a mantener el rumbo despierta interés. Ahí es donde entra la suplementación deportiva.

Esta guía está pensada para entender cómo se utilizan los suplementos dentro de un enfoque de optimización, qué papel juegan realmente y por qué tanta gente los incluye en su rutina sin que eso sea incompatible con entrenar y comer bien.

suplementos para el gym

Los suplementos no sustituyen el trabajo.
No sustituyen la disciplina, el entrenamiento ni la alimentación.

La suplementación no sustituye una alimentación estructurada, que se desarrolla en la guía de nutrición deportiva.

Pero bien utilizados, pueden sumar.

Y eso es exactamente lo que vamos a ordenar aquí:
qué son, por qué se usan, cómo encajan y en qué contextos tienen sentido dentro del ecosistema del fitness actual.

Sin promesas irreales.
Sin demonizar.
Sin ingenuidad.

Solo contexto, criterio y dirección.


1️⃣ Qué es un suplemento deportivo (y por qué no es “hacer trampas”)

Un suplemento deportivo es, por definición, un complemento.
Algo que se añade a la alimentación habitual con el objetivo de facilitar, reforzar o optimizar ciertos aspectos del entrenamiento o del día a día.

No es un atajo.
No es dopaje.
Y desde luego, no es “hacer trampas”.

Los suplementos deportivos son productos legales, de venta libre, regulados y consumidos de forma habitual por millones de personas activas en todo el mundo. Forman parte del ecosistema del fitness moderno del mismo modo que lo hacen las zapatillas técnicas, la ropa deportiva o los accesorios de entrenamiento.


Suplemento no significa sustituto

Uno de los malentendidos más comunes es pensar que un suplemento reemplaza algo.

No reemplaza:

  • una dieta estructurada
  • un entrenamiento bien planteado
  • el descanso

Su función es otra: complementar lo que ya estás haciendo.

Por eso el suplemento encaja mejor cuando:

  • entrenas con regularidad
  • tienes un objetivo claro
  • mantienes cierta constancia

Fuera de ese contexto, pierde sentido. Dentro de él, puede aportar comodidad y coherencia.


Por qué la suplementación no es dopaje

Otra confusión frecuente es mezclar suplementación con sustancias prohibidas.

La diferencia es clara:

  • los suplementos no alteran el sistema hormonal de forma artificial
  • no requieren prescripción médica
  • no están prohibidos en competiciones amateurs
  • no buscan forzar adaptaciones antinaturales

Son herramientas accesibles que acompañan el proceso, no lo fuerzan.


“Natural” no significa irrelevante

Que un producto sea legal y accesible no lo convierte en inútil, del mismo modo que no lo convierte en imprescindible.

La suplementación deportiva ocupa un punto intermedio:

  • no es magia
  • no es placebo puro
  • tampoco es la base

Es una herramienta opcional que muchos utilizan porque encaja con su estilo de vida y su forma de entrenar.


El contexto lo es todo

El mismo suplemento puede:

  • tener sentido para una persona
  • ser bastante irrelevante para otra

Depende de:

  • el nivel de actividad
  • el objetivo
  • la dieta
  • la rutina diaria

Por eso hablar de suplementos en términos absolutos casi siempre lleva a confusión.


2️⃣ La lógica correcta: suplementar para optimizar, no para compensar

El error más común con la suplementación no es tomar suplementos.
Es esperar de ellos lo que no les corresponde.

Los suplementos no están diseñados para compensar:

  • una dieta desordenada
  • entrenamientos irregulares
  • falta de constancia
  • malos hábitos

Están pensados para optimizar un sistema que ya funciona.

Y cuando se usan con esa mentalidad, encajan de forma natural en la rutina fitness.


Optimización frente a necesidad

Plantear la suplementación como algo “necesario” suele generar dos problemas:

  • expectativas irreales
  • decepción cuando los resultados no llegan

Plantearla como optimización cambia completamente el marco:

  • pequeñas mejoras acumulativas
  • más comodidad en el día a día
  • mayor regularidad
  • menos fricción en el proceso

No se trata de añadir potencia de la nada, sino de reducir obstáculos.


El valor de la comodidad y la constancia

Aquí es donde los suplementos encuentran su mayor utilidad real.

En la práctica, ayudan a:

  • cumplir ingestas de forma más sencilla
  • ahorrar tiempo
  • mantener regularidad incluso en días caóticos

No sustituyen comida, pero la complementan cuando la vida no es perfecta.

Y en el progreso físico, la regularidad suele pesar más que la perfección puntual.


Cuando todo está más o menos bien, los detalles suman

En personas que:

  • entrenan con cierta intensidad
  • mantienen una dieta razonable
  • descansan de forma aceptable

la mayoría de suplementos no cambian el juego…
pero pueden inclinar la balanza a favor.

A largo plazo, pequeñas ventajas sostenidas pueden traducirse en mejores sensaciones, mejor adherencia y mayor percepción de progreso.


El error de usar suplementos como parche psicológico

Otro uso habitual (y poco productivo) es tomar suplementos como forma de:

  • “compensar” un mal día
  • tranquilizar la conciencia
  • sentir que se está haciendo algo

Cuando se convierten en parches emocionales, pierden su función real y generan dependencia psicológica más que beneficios prácticos.

Por eso es importante entender por qué se usan, no solo qué se toma.


El marco correcto

La lógica adecuada es sencilla:

  1. Entrenamiento coherente
  2. Alimentación razonable
  3. Descanso suficiente
  4. Suplementación como ajuste fino

Cuando el orden es ese, los suplementos encajan sin fricciones ni decepciones.


3️⃣ Por qué algunos suplementos se notan más que otros

No todos los suplementos se perciben igual.
Y entender esto evita dos errores muy comunes: esperar milagros donde no los hay y descartar herramientas útiles porque “no se notan nada” de un día para otro.

La diferencia no está tanto en si un suplemento “funciona” o no, sino en cómo, cuándo y para quién se utiliza.


Impacto inmediato vs efecto acumulativo

Algunos suplementos generan una percepción clara a corto plazo:

  • más energía
  • mayor activación
  • mejor enfoque

Otros no se “sienten” de forma directa, pero actúan de manera progresiva, apoyando el proceso con el paso de las semanas.

Ambos enfoques tienen sentido.
El problema aparece cuando se juzga todo con el mismo criterio temporal.


El contexto lo cambia todo

Un mismo suplemento puede:

  • notarse mucho en una persona
  • pasar desapercibido en otra

Factores que influyen:

  • nivel de entrenamiento
  • tipo de dieta
  • horario
  • descanso
  • expectativas previas

Por eso copiar lo que toma otra persona sin entender el contexto suele llevar a decepción.


La percepción también importa

Aunque no se hable mucho de ello, la percepción subjetiva tiene un papel relevante.

Sentirte:

  • más preparado para entrenar
  • más enfocado
  • más constante

no es algo menor. En muchos casos, ese empujón psicológico ayuda a entrenar mejor y a no saltarse sesiones, lo que a largo plazo sí tiene impacto real.

Esto no convierte al suplemento en magia, pero explica por qué muchos usuarios repiten.


No todo está pensado para el mismo objetivo

Otro error frecuente es esperar lo mismo de todos los productos.

Algunos están orientados a:

  • rendimiento puntual
  • otros a recuperación
  • otros a facilitar ingestas
  • otros a cubrir detalles del día a día

Cuando se usa un suplemento fuera de su función principal, la sensación suele ser que “no sirve”, cuando en realidad no estaba pensado para eso.


Expectativas bien colocadas = mejor experiencia

La experiencia con la suplementación mejora cuando:

  • se sabe qué esperar
  • se entiende el tipo de efecto
  • se le da el tiempo adecuado

No todo tiene que notarse de forma inmediata para ser útil, ni todo lo que se nota rápido tiene impacto a largo plazo.

tienda de suplementación deportiva

4️⃣ Los suplementos más utilizados en fitness (visión general)

Cuando alguien se acerca por primera vez al mundo de la suplementación deportiva, suele encontrarse con un problema claro: demasiadas opciones y poca jerarquía.

Proteínas, creatina, pre-entrenos, aminoácidos, multivitamínicos, quemadores… todo convive en estanterías físicas y digitales sin que nadie explique bien qué papel juega cada cosa.

Este bloque no pretende decirte qué comprar, sino poner orden.


Proteínas en polvo

Son, con diferencia, uno de los suplementos más extendidos.

Su popularidad se explica por algo muy simple:
comodidad.

Permiten:

  • alcanzar ingestas proteicas con menos fricción
  • ahorrar tiempo
  • mantener regularidad en días complicados

No sustituyen comida real, pero encajan muy bien como apoyo práctico dentro de una dieta estructurada.


Creatina

Otro de los pilares clásicos del fitness.

Se suele asociar a:

  • fuerza
  • rendimiento
  • entrenamientos intensos

No actúa de forma inmediata ni espectacular, pero su uso continuado es muy común entre personas que entrenan con cierta seriedad y buscan mejorar sensaciones a medio plazo.


Pre-entrenos

Diseñados para el momento previo al entrenamiento.

Su objetivo principal es:

  • aumentar activación
  • mejorar enfoque
  • facilitar la entrada en modo entrenamiento

Por eso suelen ser de los suplementos que más se notan a corto plazo, algo que explica su enorme popularidad, especialmente en entrenamientos exigentes o en días de baja energía.


Aminoácidos y productos intra-entreno

Muy habituales en entornos fitness.

Se utilizan sobre todo por:

  • comodidad
  • ritual
  • sensación de soporte durante la sesión

Encajan especialmente en entrenamientos largos o frecuentes, aunque su utilidad depende mucho del contexto general de la dieta.


Multivitamínicos y apoyo general

Este tipo de productos no busca impacto inmediato en el rendimiento, sino cobertura.

Son populares entre quienes:

  • entrenan con regularidad
  • llevan ritmos de vida exigentes
  • quieren asegurarse de no descuidar detalles

Su valor está más en la tranquilidad y el hábito que en sensaciones directas.


Otros suplementos populares

Dentro del mercado también aparecen:

  • quemadores
  • “boosters” hormonales
  • fórmulas específicas para objetivos concretos

Suelen llamar la atención por sus promesas y nombres llamativos, y forman parte del ecosistema habitual de la suplementación deportiva.

Entender qué prometen y para quién están pensados es clave para interpretarlos con criterio.


5️⃣ Suplementación según el objetivo

Uno de los motivos por los que mucha gente se pierde con los suplementos es sencillo: no todos se usan para lo mismo.

La utilidad de un suplemento depende menos del producto en sí y más del objetivo que tengas en ese momento. Cuando esto se entiende, la suplementación deja de ser caótica y empieza a tener sentido.


Suplementación para ganar masa muscular

Cuando el objetivo es ganar músculo, la suplementación suele buscar dos cosas:

  • facilitar ingestas suficientes
  • apoyar entrenamientos exigentes

Por eso, en fases de volumen son especialmente populares los suplementos que:

  • ayudan a llegar a requerimientos diarios
  • encajan bien alrededor del entrenamiento
  • permiten mantener regularidad sin forzar comidas

No hacen que el músculo aparezca solo, pero acompañan bien un contexto de superávit y entrenamiento intenso.

En fases de ganancia muscular, los suplementos encajan mejor cuando se alinean con los principios de la hipertrofia muscular.


Suplementación para definir y perder grasa

En fases de pérdida de grasa, el foco cambia.

Aquí muchos buscan:

  • mantener rendimiento pese al déficit
  • entrenar con energía
  • sostener la adherencia

Por eso ganan protagonismo los productos orientados a:

  • activación
  • enfoque
  • sensación de empuje en el entrenamiento

No “queman” grasa por sí mismos, pero pueden hacer más llevadero el proceso, algo que en definición marca la diferencia entre aguantar o abandonar.


Suplementación para rendir mejor en el entrenamiento

Hay etapas en las que el objetivo principal no es tanto cambiar el físico, sino entrenar mejor.

En estos casos, la suplementación suele girar en torno a:

  • energía
  • concentración
  • sensación de preparación

Especialmente útil en:

  • entrenamientos duros
  • entrenamientos de fuerza
  • sesiones tempranas
  • días de baja motivación

Aquí la percepción inmediata juega un papel importante y explica por qué ciertos productos se convierten en habituales en la rutina de muchos entrenadores y atletas recreativos.

En contextos de fuerza y alto rendimiento, ciertos suplementos se utilizan como apoyo al entrenamiento.


Suplementación para el día a día fitness

No todo el mundo está siempre en volumen o definición.

Para muchas personas, la suplementación cumple una función más simple:

  • mantener hábitos
  • cubrir pequeños detalles
  • facilitar constancia

En este contexto, los suplementos se integran como parte del estilo de vida activo, sin grandes expectativas, pero aportando comodidad y estructura.


El error de mezclar objetivos

Un fallo común es utilizar suplementos pensados para un objetivo en un contexto distinto.

Por ejemplo:

  • usar productos de activación en periodos de fatiga acumulada
  • buscar definición sin ajustar lo básico
  • esperar resultados estéticos sin coherencia global

Cuando el suplemento no encaja con el objetivo, la sensación suele ser que “no sirve”, cuando en realidad está fuera de lugar.

suplementos deportivos

6️⃣ Cómo elegir un suplemento sin perder dinero

Uno de los mayores miedos al entrar en la suplementación deportiva no es “si funciona”, sino si merece la pena lo que cuesta.

El mercado está saturado, las promesas son ruidosas y no todos los productos ofrecen lo mismo. Saber elegir no consiste en desconfiar de todo, sino en reducir errores comunes.


No todos los suplementos son iguales (aunque se llamen igual)

Dos productos con el mismo nombre pueden ser muy distintos.

Las diferencias suelen estar en:

  • calidad de los ingredientes
  • dosis reales por toma
  • transparencia del etiquetado
  • coherencia de la fórmula

Por eso fijarse solo en el nombre comercial rara vez es suficiente. El valor real suele estar en los detalles que no salen en grande en la portada.


Desconfía de las promesas exageradas (sin caer en el cinismo)

Cuando un producto promete:

  • resultados rápidos
  • cambios drásticos
  • efectos garantizados

conviene bajar un punto las expectativas.

Esto no significa que el suplemento sea inútil, sino que el mensaje está pensado para vender más que para informar. Ajustar expectativas mejora la experiencia y evita decepciones.


Prioriza lo simple antes que lo “revolucionario”

En suplementación, muchas veces:

  • menos ingredientes = más claridad
  • fórmulas simples = uso más predecible

Los productos excesivamente complejos pueden sonar mejor, pero no siempre aportan más valor real para el usuario medio.

Elegir bien no es ir a lo más llamativo, sino a lo que encaja con tu objetivo y tu rutina.


La tolerancia individual importa

No todos reaccionamos igual a los mismos productos.

Factores como:

  • sensibilidad a estimulantes
  • digestión
  • horarios
  • descanso

hacen que un suplemento funcione muy bien para unos y regular para otros. Por eso empezar con dosis moderadas y observar sensaciones suele ser una buena estrategia.


Precio y expectativas deben ir de la mano

Un suplemento caro no es automáticamente mejor.
Uno barato no es automáticamente malo.

Lo importante es que el precio esté alineado con:

  • lo que promete
  • lo que realmente aporta
  • el uso que le vas a dar

Cuando expectativas y coste están bien ajustados, la sensación de “tirar el dinero” desaparece.


7️⃣ Seguridad, tolerancia y sentido común

La suplementación deportiva forma parte del día a día de millones de personas activas. Aun así, como con cualquier producto que se consume de forma regular, el sentido común sigue siendo la mejor norma.

No se trata de alarmar ni de minimizar, sino de usar las herramientas con criterio.


Respetar dosis y recomendaciones

Más no siempre es mejor.

La mayoría de suplementos están pensados para:

  • un rango de dosis concreto
  • un uso regular y controlado

Exceder cantidades no suele aportar beneficios adicionales y, en algunos casos, solo aumenta la probabilidad de molestias o malas sensaciones.

Seguir las indicaciones básicas suele ser suficiente para un uso correcto.


Atención a combinaciones innecesarias

En el mercado existen muchos productos que comparten ingredientes similares.

Usar varios suplementos a la vez sin revisar su composición puede llevar a:

  • duplicar dosis
  • consumir estimulantes de más
  • generar sensaciones indeseadas

Antes de mezclar, conviene saber qué estás tomando realmente.


Escuchar al cuerpo

Cada persona responde de forma distinta.

Si un producto provoca:

  • nerviosismo excesivo
  • molestias digestivas
  • problemas de sueño

no es una señal de “aguantar”, sino de ajustar o replantear su uso.

La suplementación debería facilitar el proceso, no complicarlo.


Contextos especiales

Personas con:

  • patologías previas
  • medicación habitual
  • situaciones fisiológicas concretas

deberían extremar la precaución y, llegado el caso, consultar con un profesional sanitario antes de introducir nuevos suplementos.

No por miedo, sino por coherencia.


8️⃣ ¿Son necesarios los suplementos?

La respuesta corta es sencilla: no son obligatorios.
La respuesta útil es un poco más matizada.

Se puede entrenar, mejorar el físico y progresar sin tomar ningún suplemento. Eso es un hecho. Pero también es cierto que muchas personas deciden utilizarlos porque encajan bien con su forma de entrenar, su ritmo de vida y sus objetivos.

Y ahí está la clave.


Necesidad vs conveniencia

Los suplementos no suelen ser necesarios en el sentido estricto de la palabra.
No son indispensables para que el cuerpo funcione.

Pero en la práctica, muchas decisiones en fitness no se toman por necesidad absoluta, sino por conveniencia:

  • ahorrar tiempo
  • simplificar rutinas
  • mantener regularidad
  • reducir fricción

Desde ese punto de vista, la suplementación tiene sentido para mucha gente.


Cuando “no es necesario” no significa “no aporta”

Decir que algo no es imprescindible no implica que no aporte nada.

En personas que:

  • entrenan con constancia
  • cuidan su alimentación
  • buscan mejorar sensaciones o adherencia

los suplementos pueden sumar pequeñas ventajas que, acumuladas en el tiempo, marcan diferencia.

No cambian las reglas del juego, pero pueden inclinar la balanza.


La pregunta correcta no es “¿los necesito?”

La pregunta más útil suele ser otra:

¿Me facilitan el proceso que ya estoy siguiendo?

Si la respuesta es sí, el suplemento encaja.
Si la respuesta es no, probablemente no sea el momento.

Plantearlo así evita extremos: ni dependencia, ni rechazo automático.


Usarlos por elección, no por presión

Una buena señal es tomar suplementos porque:

  • encajan con tu rutina
  • te hacen el proceso más llevadero
  • te ayudan a mantener hábitos

Y una mala señal es tomarlos por:

  • miedo a quedarse atrás
  • presión externa
  • expectativas irreales

La suplementación funciona mejor cuando se integra de forma consciente, no cuando se convierte en obligación.


9️⃣ El papel de los suplementos en el largo plazo

Uno de los errores más comunes en suplementación es pensarla como algo puntual: se toma un producto, se espera un resultado rápido y, si no ocurre nada espectacular, se descarta o se cambia por otro.

Pero el progreso físico —igual que el entrenamiento— se construye a largo plazo, y la suplementación no es una excepción.


Los suplementos no son un “todo o nada”

En el tiempo, la suplementación suele funcionar mejor cuando:

  • se usa por fases
  • se adapta a objetivos concretos
  • se ajusta según el momento personal

No hace falta tomar siempre lo mismo ni tomarlo todo a la vez. De hecho, muchas personas obtienen mejores sensaciones simplificando en lugar de acumulando productos.


Rotar, ajustar y escuchar

A lo largo del tiempo cambian:

  • los objetivos
  • la intensidad del entrenamiento
  • el nivel de estrés
  • la disponibilidad de tiempo

Tiene sentido que la suplementación cambie con ellos.

Usar suplementos de forma inteligente implica:

  • introducirlos cuando aportan algo
  • retirarlos cuando dejan de tener sentido
  • ajustar dosis y combinaciones

Esto evita dependencia psicológica y mantiene la suplementación como lo que debe ser: una herramienta flexible.


El riesgo de depender del suplemento (y cómo evitarlo)

Cuando un suplemento se convierte en:

  • imprescindible para entrenar
  • excusa para no trabajar lo básico
  • fuente principal de motivación

algo se ha desordenado.

El suplemento debe apoyar el hábito, no reemplazarlo. Cuando el foco vuelve siempre al entrenamiento, la dieta y el descanso, la suplementación se mantiene en su lugar correcto.


Pensar en términos de proceso, no de producto

En el largo plazo, quienes sacan mejor partido a la suplementación suelen compartir una idea simple:

  • no buscan el suplemento perfecto
  • buscan consistencia

Usan los productos como parte del proceso, no como solución aislada. Y esa mentalidad suele ir de la mano con mejores resultados y menos frustración.


🔟 Conclusión — Suplementar con cabeza, entrenar con intención

La suplementación deportiva no es un atajo ni una trampa.
Tampoco es una obligación.

Es una herramienta opcional dentro de un proceso que siempre gira alrededor de lo mismo: entrenar con intención, alimentarse con criterio y sostener hábitos en el tiempo.

Usados así, los suplementos no prometen milagros, pero pueden sumar.
Pueden facilitar el día a día, reducir fricción, mejorar sensaciones y ayudarte a mantener la constancia cuando el contexto no es perfecto.

Y en el mundo real, el contexto casi nunca lo es.


El problema no está en los suplementos.
Está en cómo se entienden.

Cuando se buscan como solución mágica, decepcionan.
Cuando se integran como parte de una estrategia más amplia, encajan.

No hacen el trabajo por ti.
Pero pueden ayudarte a hacerlo mejor.


En Músculos Espartanos no se trata de vender ilusiones vacías ni de demonizar herramientas que millones de personas usan cada día. Se trata de poner orden, dar contexto y ayudarte a tomar decisiones con criterio, sin ingenuidad pero sin cinismo.

Porque el progreso real no se construye con promesas extremas, sino con elecciones coherentes repetidas en el tiempo.

Entrena duro.
Come bien.
Descansa.

Y si decides suplementarte, hazlo con cabeza.

Eso es todo.

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❓ FAQ — Suplementación deportiva

¿Qué es exactamente la suplementación deportiva?

La suplementación deportiva consiste en el uso de productos diseñados para complementar la alimentación habitual con el objetivo de facilitar el entrenamiento, mejorar la adherencia y optimizar ciertos aspectos del rendimiento o la nutrición diaria.


¿Son necesarios los suplementos para progresar físicamente?

No son obligatorios. Se puede progresar sin ellos, pero muchas personas los utilizan porque hacen el proceso más cómodo, ordenado y sostenible en el tiempo.


¿Cuándo tiene más sentido empezar a tomar suplementos?

Cuando ya existe una base mínima de entrenamiento regular, alimentación razonable y objetivos claros. Fuera de ese contexto, su impacto suele ser limitado.


¿Todos los suplementos funcionan igual para todo el mundo?

No. La respuesta a un suplemento depende del contexto individual: dieta, nivel de entrenamiento, horarios, descanso y tolerancia personal.


¿Puedo tomar varios suplementos a la vez?

Sí, siempre que tenga sentido y se conozca la composición de cada producto para evitar duplicar ingredientes o dosis innecesarias.


¿Cuánto tiempo tardan en notarse los suplementos?

Depende del tipo de suplemento. Algunos se perciben a corto plazo, otros actúan de forma progresiva y requieren constancia durante semanas.


¿Los suplementos son seguros?

En general, sí, cuando se usan respetando dosis y recomendaciones. El sentido común y la moderación son claves.


¿Tiene sentido dejar de tomarlos en algún momento?

Sí. La suplementación puede adaptarse por fases según objetivos, contexto y preferencias personales.


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